Entrevista Juan Carlos Aragón

A las puertas del concurso, con el tic-tac del reloj sobre nuestra nuca y esos minutos que parecen no querer llegar, ante tanta tensión y nervios os traigo una entrevista en exclusiva con el autor más mediático de la fiesta, Juan Carlos Aragón se sube un ratito a la azotea de El Viejo Lavaero para contarnos sus nuevos proyectos, su regreso al Gran Teatro Falla y ofrecernos la perspectiva de la fiesta desde su opinión. No mentiría si hablo de la entrevista más esperada del año.

“Eché tanto de menos el Falla el año pasado que no creo que vuelva a hacer lo de Los Ladrones”

Nueva comparsa que este año si participará en el COAC y gran parte del grupo renovado. ¿Se han portado las musas este año bien con Juan Carlos y su nuevo proyecto?

R: Las musas siempre están ahí. Dependen del caso que tú les hagas y de lo receptivo que estés. Lo más importante es que tengo un grupo con el que se puede trabajar con seriedad y con mucha motivación (un lujo, en estos tiempos en los que muchos intérpretes se creen que los que hacen la comparsa son ellos). Además, mi horario laboral me ha permitido este año trabajar más con el grupo, y esa siempre ha sido una de las claves cuando mi comparsa ha triunfado

¿Qué reflexiones positivas y negativas sacas de tu etapa fuera del concurso con Los Ladrones?

R: De Los Ladrones todo fue positivo, salvo el hecho de tener que despedirme de una buena parte del grupo y salvo el hecho de certificar que en un cualquier sitio te tratan mejor que en tu casa. Me refiero a la humillante desconsideración a la que nos someten los organizadores del COAC cada año. Somos unos cabrones consentidos. Entramos por el aro a cualquier precio y no hay unión suficiente como para recuperar nuestra propia dignidad.

Seguimos con un poco de autocrítica, valorando la comparsa en el aspecto visual, estético, letras y musicalmente ¿Dónde tuvo Los Ladrones su punto débil?

R: ¿Autocrítica? La hago cuando entiendo que procede. Pero, perdona que te diga, cualquier aspecto del Carnaval del año pasado tuvo más puntos débiles que Los Ladrones, y aún no he leído ni oído a nadie autocriticarse (que no le vendría nada mal, por cierto, si es que quiere salir del estancamiento).

“Pienso en la renovación del grupo cuando lo ví más pendiente del lucimiento personal que del colectivo, sin más motivación que el dinero”

Eres consciente de que algunos ahora se subirán al carro señalándote de volver al COAC porque no te fue bien el año pasado ¿Qué opinas de ello?

R: Cuando hice balance del año pasado, entendí, entre otras muchas cosas, que el éxodo como experiencia tenía sentido un año, no más. Eché tanto de menos el Falla que no creo que vuelva a hacerlo. El regreso se debe a una cuestión estrictamente sentimental, que no es poco. No obstante, el que sigue empeñado en decir que vuelvo porque el año pasado no me fue bien es porque, sencillamente, no tiene ni idea de lo bien que me fue el año pasado. Pero me da igual. Al que no se entera porque no quiere enterarse no voy a ser yo quien intente convencerlo de nada. A palabras necias, oídos sordos; y a oídos sordos, ¿para qué palabras?

¿Cuándo eres consciente de que necesitas una renovación de plantilla?

R: Cuando la veo sin las suficientes ganas de trabajar. Cuando la veo más pendiente del lucimiento personal que del colectivo. Cuando la veo como una suma de mercenarios antes que como un grupo de compañeros del mismo equipo. Cuando la veo sin más motivación que la del dinero. Cuando no la veo.

¿Quién toma la decisión de volver? ¿El grupo, tú o es unánime?

R: La decisión de volver yo, la tomo yo. La de acompañarme, la toma el grupo. Y encantado, por cierto.

Hablando un poco sobre el grupo. Escuchando La Caravana tiene muy buena pinta. ¿Consideras que es uno de los mejores que has tenido?

R: De momento sí, sin lugar a dudas. Pero para consagrarse como tal aún tiene que pasar el examen del Concurso, durísima prueba de obstáculos múltiples, no apta para corazones arrítmicos ni pulsos débiles. Estoy seguro de que lo van a clavar.

¿Es realmente La Caravana un tema en carpeta de futura agrupación que tuviste o siempre surgió como idea de antología?

R: Era un tema en carpeta que tenía muchas connotaciones de antología, por eso derivó en antología sin salir de la carpeta.

“Con Nando nos dimos cuenta que no eran compatibles sus circunstancias con las exigencias de la comparsa”

Háblanos un poco de las nuevas incorporaciones y lo que esperas que te van a aportar este año.

R: Es un grupo muy ecléctico que combina de una forma encantadora juventud, frescura, trabajo, experiencia y simpatía. Tiene una gama increíble de recursos, pero los utiliza de una forma muy natural y espontánea. Creo que esa es la clave de su encanto.

¿Cerrará a cal y canto este año el ensayo general para volver evitar que se repitan filtraciones de letras?

Lo cerraré a cal y lo abriré de canto. No me gusta ir al Falla a caraperro, pero tampoco podemos convertir el local en el coño la Bernarda, que luego pasa lo que pasa… No habrá ensayos generales, sino particulares. Los invitados ya están invitados.

¿Qué pasó con el tema Nando? ¿Se le invitó a salir de la comparsa como dicen?

R: El “tema Nando” no existe como tal. Su presencia en la comparsa fue muy fugaz. Muy pronto nos dimos cuenta de que no eran compatibles sus circunstancias personales y laborales con las necesidades y las exigencias de la comparsa. Y fue una pena, porque en el poco tiempo que estuve me pareció un tipo muy sano y muy noble. Y además cantaba de puta madre. Y digo yo, ¿me encontraré alguna pregunta agradable de responder antes de que acabe la entrevista, o eres tú el Jordi Évole del Carnaval?

¿Es el gaditano un millonario de corazón?

R: El gaditano es el millonario más parecido al que represento. Más tiene, más le falta. Menos tiene, más le sobra. Way ¿que no?

Muchos consideran que sus cuplés en las chirigotas eran buenos y con la comparsa han perdido calidad ¿Es culpa del grupo o es el propio autor el que muchas veces decide tirar por la calle de en medio?

R: Yo considero que muchos no consideran que un chiste bueno mal contado es peor que un chiste malo. Cuando el grupo se desternilla de risa con tú cuplé y luego, por falta de áhe y de trabajo, canta una cosa que no tiene nada que ver con lo que yo traigo… De hecho, ahí están las grabaciones de los últimos años. Por cierto. Con Los Ladrones la gente se rió con los cuplés como hacía años, y este año creo que van a volver a reírse. Al menos el grupo se ha reído bastante cuando se los he llevado. Y como excepción, este año el grupo se está currando los cuplés. Los comparsistas no son por lo general un ejemplo de gracia gaditana, pero tampoco trabajan mucho el cuplé, la verdad; le temen como a una vara verde.

Si en algún momento dado, te surgen nuevas oportunidades para representar tus ideas en algo que no tuviera nada que ver con el carnaval y te fuese imposible compatibilizarlo con el mismo ¿Darías ese paso? ¿Consideras el carnaval una válvula a otros posibles proyectos futuros?

R: He tenido oportunidad de embarcarme y no lo he hecho (de momento). Para mí el Carnaval no es un trampolín. No es un medio para nada superior porque entiendo que no hay nada superior (para mí, claro está). El carnaval es un fin en sí. Para mi gozo o para mi pesar, tengo una visión muy romántica del carnaval en el sentido más puro de la palabra. Y ojalá no la abandone, porque no creo que encuentre nada que lo sustituya.

“Cuando me siento inspirado me siento igual de cómodo escribiendo comparsas que chirigotas, aunque las segundas son más completas y difíciles, el reto es mayor”

Es innegable que a donde quiera que va la comparsa de Juan Carlos Aragón es la que más pasiones levanta, la que más repercusión mediática genera y la más esperada. ¿Crees que decir las verdades como uno las siente abre más puertas o piensas que el éxito llega desde otros factores?

R: La pasión no la levanta lo que digas, sino cómo lo digas. Aquí ya está todo inventado. Respecto a las puertas que abre y que cierra existe reciprocidad. Como norma general, me abre las que quiero abrir y me cierra las que yo tenía cerradas de antemano, a excepción del premio del jurado. Esa puerta nunca la quiero cerrar, pero es cierto que en el jurado a veces ponen a individuos poco capacitados que, además, no califican el repertorio desde una perspectiva técnica, sino ideológica. Eso es muy grave, pero muchos autores y grupos colaboran. Yo sé de uno que si sabe que en el jurado hay un policía local, tarda 5 minutos en hacerle un pasodoble piropo a la grúa… Oh!

¿Una comparsa que volverías a sacar?

R: No volvería a sacar ninguna de las que he sacado; podría estropearlas antes que mejorarlas. Déjalas como están. Me quiero mucho, pero no tanto.

¿La comparsa que más te gustó el pasado COAC?

R: Si te soy sincero, el año pasado no seguí el COAC como para hacer un juicio crítico sobre ninguna agrupación. Me gustó mucho la impronta de OBDC y la plasticidad de los hippytanos.

¿Te sientes más cómodo en la elaboración del repertorio en la modalidad de chirigota que de comparsa o te es indiferente?

R: Cuando me siento inspirado y seguro, me es indiferente. Lo que sí confieso es que la chirigota me pone mucho más. Es más completa y más difícil y, por tanto, el reto es mayor. Y a mí me gustan mucho los retos. Yo tenía que haber sido Wyatt Hearp.

Algo que quiera decirles a los lectores de El Viejo Lavaero que estén leyendo la entrevista.

R: Que disfruten con Los Millonarios, por lo menos, lo mismo que el grupo y yo estamos disfrutando con su elaboración. Ah, y que si alguno vuelve a votar al PP, a mí que no me hable.

 

Fuente: elviejolavaero.com